viernes, 25 de junio de 2010

FLORECITAS NOMBRE CON EL QUE YO LA BAUTICE


Estaba estirando los brazos hacia mi cabeza en señal de pereza al ver la cantidad de trabajo que tenía para toda la madrugada, de pronto Danny –uno de mis mejores amigos –hizo una broma que me causo tanta gracia que ya auguraba una amanecida entre risas sin avance de tareas. Confiado en mi voluntad de querer hacer las cosas en el tiempo más breve, me puse a releer y ubicarme nuevamente en mi tarea, pero por mi cabeza solo pasaba el instante en que entraría a mi camita, entregándome completamente al letargo complaciente del sueño y sosiego. Después de un instante sentí el vibrado de mi celular en mi maleta; lo cogí y nuevamente empezó a vibrar. Conteste con sorpresa –asustado no sé por qué –y un poco de asombrado, realmente esa llamada me puso nervioso, no sabía que decir, quien llamaba era Florecitas. Persona quien me agrada un chorro, – Lo de Florecitas es el nombre de cariño que yo le puse con el consentimiento suyo, ya que obviamente se llama Flor –conteste el celular con voz asustadiza, tratando de que sonara normal. Siempre he sido asustadizo pero no tanto como para hacerme notar por todos mis amigos. En un breve instante todos mis amigos se callaron e hicieron el más absoluto silencio para escuchar la llamada. Dicen que las mujeres por naturaleza son más chismosas que los varones, pero en ese momento mis amigos superaban y le daban un vuelco total a ese dicho.

Florecitas –nombre con el que yo la bautice y nunca me dijo que si le agrado o no –me dijo que estaba por el parque Túpac y, me pregunto que si yo podía salir al parque y que también me había traído la tajada de pizza que me prometió. –Jamás pensé que su promesa de traer pizza lo iba a cumplir tan rápido –A su pregunta le respondí con otra pregunta: ¿Estás en el parque Túpac o Grau? Creo que Florecitas no sabía dónde estaba. Ella tan buena, tierna y generosa me dijo que vendría donde sea, y que me apurase en decir si podría salir o no al parque, pues tenía frio y ya iba tomar un taxi para volver a su casita. Por un instante quise salir corriendo en busca de mi tajada pizza y también de Florecitas, pero mis amigos que superaban el dicho de que las mujeres son más chismosas que los hombres se molestaron, condicionándome de que si salía de la casa de Daniel –otro buen amigo mío –yo solito tendría que acabar el trabajo, en ese momento los odie a mis técnicamente amigos.

Ahora les entiendo porque estaban molestos conmigo mis técnicamente amigos, en el anterior trabajo que presentamos yo me hice el loco y no hice nada, seguramente pensaron que si salía ya no volvería, ya que tengo la sana costumbre de escaparme y huir de los trabajos. En verdad no huyo de los trabajos, lo que huyo es de las amanecidas, confieso que soy demasiado dormilón como para soportar una amanecida sin dormir ni siquiera un poquitico, pues adoro levantarme tarde y sin prisa. Creo que tengo los genes de un perezoso y que nunca lograre estar despierto por más de 10 horas continuas.

La amistad depende de la dirección que uno toma, eso lo sé y lo tengo bien claro. Ayer tome una mala dirección y como consecuencia perdí una tajada de pizza que trajo Florecitas, solo espero no perder su amistad.

Desde mi bitácora te pido mis más sinceras y solemnes disculpas por no haber salido al parque. Dicen que lo sincero no tiene que sonar bonito, por eso solo quiero que sepas que lo lamento tanto y, lo siento por mí. Soy una falla.

También te pido disculpas por decir que la última canción que me dedicaste es estúpida y tierna. El estúpido soy yo al no aceptar que si me gusto la canción. ¡Sabes! en ocasiones mi displicente virtud demuestra negatividad hacia las personas.

Deacuerdo a Freud mostrar negatividad hacia algún objeto o persona es señal de que te agrada mucho. Y eso es lo mío, no es que quiera justificarme pero lo mío es una descripción exacta de la teoría de Freud.
Todas estas líneas que intento escribir con mucho esfuerzo tienen como finalidad hacerte saber que me embriaga de felicidad que me consideres tu amigo. Yo, en general, no tengo muchos amigos ni amigas, las personas que considero amigos de verdad y no técnicamente están muy lejos, y muchas veces tengo la necesidad de querer contar mis cosas insignificantes plásticas y no tengo a nadie a lado. Nunca pensé que la chica de voz mayor al contestar el celular, que estudia derecho, que estudia ingles por obligación, que escribe historias y publica sus libros iba a querer tener de amigo a un tipo como yo; dormilón, fastidioso y engreído. No se casi nada de ti, pero me inspiras complicidad y ternura. Quizás nada de esto te interese, pero voy a seguir esforzándome en escribir estas líneas con la esperanza de que me guardes un pedazo de pizza, o en el mejor de los casos que haya una nueva oportunidad de comer pizza los dos. La verdad no sé por qué diablos no salí de la casa de Daniel , al fin de acabo no creo que me ponga una nota más de 02 por el conato de trabajo que presente. Poco importa mis explicaciones y te reitero mi solemne muestra de disculpas.
Esta canción va dedicada para ti, solo espero que no seas como yo y digas que te parece estúpida.